Warning: Undefined variable $limit in /var/www/vhosts/enchiridionfamiliae.com/httpdocs/cabecera.php on line 6
Magisterio sobre amor, matrimonio y familia <br /> <b>Warning</b>: Undefined variable $titulo in <b>/var/www/vhosts/enchiridionfamiliae.com/httpdocs/cabecera.php</b> on line <b>29</b><br />
INICIO CRONOLOGICO DOCUMENTOS ESCRITURA CONCILIOS PAPAS AUTORES LUGARES MATERIAS EDICIONES
EDITORES

Warning: Undefined array key "buscado" in /var/www/vhosts/enchiridionfamiliae.com/httpdocs/y_componer2.php on line 8

[0711] • PAULO VI, 1963-1978 • LA FAMILIA AL SERVICIO DE LA VIDA PLENAMENTE HUMANA

De la Alocución C’est pour vous, al Comité para la Defensa de la Familia, 20 junio 1973

1973 06 20 0003

[3.–] Cuando pone de relieve, sin cansarse, el valor particular y destacado de la familia, la Iglesia toma a su cargo concretamente la defensa de la vida humana en toda su amplitud y en su concepción más elevada. Al querer determinar su sentido y sus necesidades esenciales, nos encontramos en uno de estos campos en el que el significado de la naturaleza humana no puede descubrirse sino a la luz de la Revelación. De todas las instituciones humanas, el matrimonio es acaso la que permite comprender mejor el pensamiento de Dios creador y la forma bajo la que llama al hombre a colaborar en su obra.

1973 06 20 0004

[4.–] De ahí se deriva el aspecto sagrado que corresponde al matrimonio. De ahí procede su verdadera estructura que implica la exclusividad y la perennidad de la unión que lo constituye. En esta fe mutua, que es la de los esposos, en su responsabilidad común hacia sus hijos, a los que tienen la misión de aceptar, de educar y de conducir a la edad adulta, los hogares cristianos encuentran una participación misteriosa pero real en la acción por la cual Cristo se une a su Iglesia y la hace crecer. Tal es la dignidad del sacramento del matrimonio, que se convierte en la señal de esta unión y la fuente de todas las gracias que necesitan los esposos.

1973 06 20 0005

[5.–] Engendrada por el amor, la sociedad constituida por la familia se conserva y se fortalece gracias al amor. De este modo, ya se trate del crecimiento psicológico y moral del niño, o de la perfección de la pareja en el amor conyugal y en el ejercido de sus responsabilidades propias, la célula familiar está al servicio de una vida plenamente humana; y en el punto de partida de una vida social equilibrada en la cual el respeto de sí es inseparable del respeto del prójimo.

1973 06 20 0006

[6.–] Estas breves palabras bastan para aclarar la finalidad del Comité que Nos hemos fundado. El Concilio puso ya de relieve hasta qué punto los desequilibrios del mundo moderno gravitan pesadamente sobre la institución familiar (Cfr. “Gaudium et Spes”, n. 8). Los riesgos a que está expuesta, no lo ignoráis, se van acentuando cada día, e incluso aumentando, con excesiva frecuencia por una utilización de los recursos de la ciencia al margen de las exigencias morales cristianas. Frente a estas dificultades y con miras a promover una pastoral familiar apropiada, la labor confiada al Comité se revela de una importancia capital.

[E 33 (1973), 945]